Fui el encargado de la partida de carnes durante 2 años, y luego pasé a ser responsable del pescado.
Fue una experiencia única, porque pude trabajar y decidir en todos aquellos factores que hacen que el producto en el plato sea excelente: la procedencia del animal y su alimentación, las características de la pieza, el tratamiento de la carne y su transporte, su conservación, los métodos de cocción y la temperatura, el aderezo, el servicio, el cubierto más apropiado... Absolutamente todo lo que hace que la experiencia sea inolvidable en el paladar del cliente.
Y cuando ya lo tenía por la mano, empezó un nuevo reto: la partida del pescado. Aproveché mi experiencia con la carne, pero descubrí todo un mundo relacionado con el mar, el agua y sus preciados productos.

Después de estar al frente de esas dos partidas, pude cumplir mi sueño: estar al mando de la cocina como chef durante los últimos 4 años.
Pero esta ya es otra historia...
A.